Macanudo de Liniers

Macanudo de Liniers
"¿Y si no fuésemos otra cosa que los brazos de una voz?" Decir. Maliyel Beverido
Mostrando entradas con la etiqueta #Libros #Escritores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Libros #Escritores. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de junio de 2016

De amor y muerte



El siguiente capítulo habla de amor…

En la guerra, lo único personal es el amor. Lo demás es común, incluida la muerte.

¿Qué me sorprendió? Pues que del amor ellas hablan con menos franquea que de la muerte. Me doy cuenta de que no lo dicen todo, como si intentaran protegerse, cada vez surge un límite donde se detienen. Vigilantes, defienden ese límite. Entre ellas existe una especie de acuerdo secreto: más allá está el espacio de lo prohibido. Se baja el telón. ¿De qué se defienden? Está claro: de las calumnias y las ofensas de la posguerra. ¡Lo que les tocó sufrir!...Después de la guerra tuvieron que luchar en otra guerra, no menos terrible que aquella que habían dejado atrás. Si alguna de ellas se atrevía a ser franca más allá del límite, si a alguna se le escapaba una confesión desesperada, a ello le seguía siempre una petición: <<Oculte mi apellido>>, o bien <<En aquel tiempo, de eso no se hablaba en voz alta…Se consideraba obsceno…>>. Escuché de lo más romántico a lo más trágico.
[…]


<<Mi primer beso…

>>El subteniente Nikolái Bielojvóstik…Ay, me he puesto roja, y eso a pesar de que estoy hecha una abuelita. Entonces era muy joven. Muy joven. Creía que…A nadie, ni siquiera a mi mejor amiga, le confesé que estaba locamente enamorada. Locamente. Era mi primer amor… ¡O tal vez el único! ¿Quién sabe?...Yo creía: “Nadie de la unidad sospecha nada.” ¡Antes nadie me había gustado tanto! Si alguno me gustaba no era lo mismo, era menos. Y él… Hacía mis cosas y pensaba en él constantemente, a cada minuto. Ese…Ese era amor verdadero. Lo sentía. Todos los síntomas…Ve, ya me he vuelto a poner roja como un tomate…

>>En su entierro…Yacía sobre una capa militar de lona, le acababan de matar. Nos encontrábamos bajo el fuego alemán. Había que enterrarlo de prisa…En ese mismo momento…Vimos unos abedules añejos, elegimos uno, estaba más allá de un roble grande. El abedul más alto. Allí…Traté de recordar los detalles para después poder regresar y localizar su tumba. Cerca había una aldea, la carretera se bifurcaba… ¿Sería posible acordarme? ¿Cómo lo lograría sien ese mismo momento estaba viendo que uno de los abedules comenzaba a arder?... ¿Cómo? Había llegado la hora de despedirnos de él…Me dijeron “¡Tu primera!” El corazón me dio un salto, comprendí… que… todos sabían de mis sentimientos. Todos lo sabían…Tuve un pensamiento fugaz: ¿tal vez él también lo sabía? Allí estaba…Dentro de nada le bajarían al foso…Le cubrirían de arena…Pero me alegró enormemente pensar que tal vez él lo sabía. ¿Y yo le había gustado? Como si todavía estuviera entre los vivos y pudiera responderme… Me acordé de que en Nochevieja me había regalado una chocolatina alemana. Tardé más de un mes en comérmela, la guardaba en un bolsillo.

>>Toda mi vida he vivido con ese recuerdo… Aquel instante… Las bombas caían…Él…tendido sobre aquella capa militar… Ese momento… Y yo tan alegre… sonreía para mis adentros. Parecía una chiflada. Me alegraba porque él, quizá, sabía mi amor…

>>Me acerqué y le besé. Antes no había besado a ningún hombre…Era mi primera vez…>>

Liubov Mijáilnovna Grozd,
técnica sanitaria.


<<Quiero hablar de…Quiero decir que en la guerra viví una experiencia emocional muy bella. No existen palabras capaces de transmitir la admiración con la que nos trataban los hombres. Dormíamos en la misma covacha, compartíamos los lechos, salíamos juntos a las misiones y, cuando tenía frío, cuando estaba tan helada que sentía que me congelaba el bazo, que se me congelaba la lengua, y que un poco más me desmayaba, yo decía: “Misha, por favor desabróchate la pelliza, caliéntame.” Él lo hacía: “¿Qué, estás mejor?” “Si.”

>>Nunca más he vuelto a vivir nada igual. Cuando la Patria corría peligro, no se debía de pensar en ciertas cosas personales.
>>__Pero ¿había amor?
>>__Si, lo había. Lo vi muchas veces… Discúlpeme, a lo mejor me equivoco y lo que pienso no es lo más normal. En el fondo de mi alma yo lo reprobaba, seguramente no era el momento más adecuado para el amor. Nos rodeaba el mal. El odio. Me parece que muchos compartían mi opinión…
>>__ ¿Cómo era usted antes de la guerra?
>>__ Me gustaba cantar. Me gustaba reír. Quería ser piloto. En cuanto al amor… ¡Ni pensarlo! No era lo más importante para mí. Lo primordial era la Patria. Ahora pienso que éramos unos ingenuos…>>

Elena Víktorovna Klenóvskaia,
guerrillera.


<<Una vez, después de un concierto…Fue en un hospital de evacuación muy grande… Se me acercó el médico en jefe y me pidió: “Tenemos un paciente muy grave, es un tanquista, está en una habitación individual. Prácticamente no reacciona ante nada, tal vez le ayude su canción.” Fui a la habitación. Toda mi vida recordaré a ese hombre que había salido de milagro de su tanque en llamas. Las quemaduras le cubrían todo el cuerpo. Estaba tendido en una cama, inmóvil, su rostro sin ojos era completamente negro. Sentí un nudo en la garganta, me costó unos minutos dominarme. Luego comencé a cantar en voz baja…Vi de pronto que el rostro del herido se movía ligeramente. Susurró algo. Me incliné y escuché: “Cante más…” Canté más y más, todo mi repertorio, hasta que el médico me dijo: “Creo que se ha dormido…”>>

Lilia Aleksandróvskaia,

artista.

***Tomado de: Alexiévich, Svetlana, La guerra no tiene rostro de mujer. Editorial Debate. Fragmento tomado del Capítulo: “Una mirada, una sola” pp: 261-286, México, 2015.










lunes, 20 de junio de 2016

NO + Violencia



La comunidad de creadores y creadoras oaxaqueños firmamos este desplegado que reprueba la violencia y asesinatos ejercidos por el Estado mexicano contra el magisterio disidente de Oaxaca. Por favor fírmenlo y compartan si están de acuerdo. ‪#‎Oaxaca ‪#‎Nochixtlán










Lo que deseo



Te deseo tiempo

(Poema anónimo adjudicado a los pueblos indígenas de USA)

No te deseo un regalo cualquiera,
te deseo aquello que la mayoría no tiene,
te deseo tiempo, para reír y divertirte,
si lo usas adecuadamente podrás obtener de él lo que quieras.
Te deseo tiempo para tu quehacer y tu pensar
no sólo para ti mismo sino también para dedicárselo a los demás.
Te deseo tiempo no para apurarte y andar con prisas
sino para que siempre estés contenta/o.
Te deseo tiempo, no sólo para que transcurra,
sino para que te quede:
tiempo para asombrarte y tiempo para tener confianza
y no sólo para que lo veas en el reloj.
Te deseo tiempo para que toques las estrellas
y tiempo para crecer, para madurar. Para ser tu.
Te deseo tiempo, para tener esperanza otra vez y para amar,
no tiene sentido añorar.
Te deseo tiempo para que te encuentres contigo misma/o,
para vivir cada día, cada hora, cada minuto como un regalo.
También te deseo tiempo para perdonar y aceptar.

Te deseo de corazón que tengas tiempo,

tiempo para la vida y para tu vida.


Cuando ser padre, duele




Oscura

Julián Herbert

a Javier Sicilia

Pasé toda la noche con el brazo en una grieta.
No era un aula de santos.
Era un hotel a las afueras de Querétaro.
Dos camas individuales provisionalmente pegadas
para caber los tres (siempre tres) juntos.
Ascésis: duermevela: Aníbal Barca,mi hijo, cayendo cada 15 minutos por el hueco.
Es vulgar pero no es falso: pasé toda la noche con el brazo en una grieta.
Me inculcaba el demonio de una negra rabia acústica:¿para qué escribir poemas
si todo lo que hiere tiene el tacto vacío, usura de una tumba?
Encandilado, muy orondo y sin luz (sin otra luz y guía sino etcétera etcétera),
escribí de memoria estos versos:

“Al menos toca lo que matas.
Siéntelo babosa lumbre negro caracol con la que marcas –meas–
plásticos: Identidad.
Recuerda, cuando vayas al cine a ver películas de nazis, que tú no eres judío.
Pero si eres judío no recuerdes nada: al menos toca lo que matas.
No te metas en dios. No vueles coches. No hagas citas sagradas. No discutas conmigo.
No me vendas muñones. No me traigas cabezas. No me pidas que aprenda a respetar.
Toca.
Al menos toca lo que matas.”

Son pésimos. Lo supe de inmediato.
Hace un par de años que no logro hacer poemas.
Lo extraño pero no lo lamento.
Todos sabemos que la poesía no es más (ni menos) que una destreza pasajera.
Una destreza que, perdida, se hace tú y alumbra oscura.

Igual que un padre pasará toda la noche con el brazo en una grieta

procurando que la cabeza de su hijo no toque nunca el suelo.


lunes, 13 de junio de 2016

Sobre la ingratitud



El oficio de la ingratitud

Eusebio Ruvalcaba

1) Ser ingrato no lleva tiempo. Incluso a los niños se les educa en el oficio de la ingratitud apenas tienen conciencia de los móviles que mueven a los seres humanos. Que son la abyección y la inmundicia.

2) Es menos complicado ser ingrato, que congruente con los protocolos del hombre que se inclina por la gratitud. Es decir, del hombre sin dobleces.

3) Los ritos de la gratitud son muy simples. Se reducen a tres incisos: a) ser humilde; b) tener buena memoria, y c) inclinar la cabeza —y no por sometimiento, sino por reconocer en esa persona alguien superior. Que en algún momento dado de la vida, tendió la mano. Ése es el único signo de supremacía que habría de reconocerse. La ingratitud no reconoce protocolos. Simplemente seguir por donde se venía.

4) Cuando aquella persona piensa que se lo merece todo, nunca reconocerá que deberá nada a nadie. Me lo merezco, pensará en sus entrañas. Y no tiene por qué practicar la gratitud. Al contrario, en su estima pensará que la gratitud es cosa de débiles.

5) La gratitud es tan clemente, que se agradece aun cuando el beneficiario sea otra persona. Cuando se es testigo de una acción que corresponda a un acto relacionado con la gratitud, la benignidad se desparrama. Como si se tratara de la sombra protectora que beneficia a terceras personas por el solo hecho de que estén próximas.

6) Hay personas que se resisten a practicar la gratitud. Que optan por la ingratitud porque les da clase, importancia. Piensan que en la medida que son ingratos la gente se vuelve a mirarlos. Un halo ilumina su presencia. No se dejaron vencer por un sentimiento noble. Porque es mejor esgrimir a contracorriente.

7) Sin decir una palabra, el perro practica la gratitud. No se requiere hablar para lamer la mano del amo que le da de comer. Tiene menos conflictos en la cabeza que el hombre inteligente.

8) “Da las gracias”, les decían los progenitores —sobre todo las madres— a los hijos. Era el principio de la gratitud. Y de la educación. Así pues, educación y gratitud van de la mano. En aquel caso, no se sabe dónde principia una y termina la otra. Como sea, la educación es el aceite que permite el funcionamiento de los engranes de la maquinaria social. Mientras que la gratitud le da resplandor a esa maquinaria.

9) Dar las gracias es hermoso. No le quita nada a un ser humano. Dar las gracias y celebrar.

10) La humanidad siempre se mantendrá en deuda de Mozart. Demostrar su gratitud cada mañana apenas se abran los ojos. Ya bastante sufrió la ingratitud de sus contemporáneos. ¿O acaso no habría que agradecerle sus quintetos para cuarteto y viola, su Sinfonía Concertante para violín y viola? ¿Su sinfonía Júpiter? En fin, la magnanimidad de un genio estriba en no esperar nada de nadie. Si lo mismo hiciésemos los simples mortales, las cosas marcharían mucho mejor.

11) No esperar nada de nadie, he ahí la clave para la quietud interior. Porque siempre decepcionará la palabra que provenga del hombre que practique el oficio de la gratitud. Siempre se esperará más de él. ¿Cree que con un simple gracias ya quedamos a mano? Este hombre ignora que la palabra gracias es una bendición. Un acto de buena fe.


12) El hombre que ejercita la gratitud tiene un sueño conciliador. La gratitud revela la hondura de un alma dispuesta a la contemplación. El mundo se puede caer a pedazos en torno a ese hombre, y no se sobresaltará.


Los deseos de Víctor Hugo


Poeta, dramaturgo y novelista, considerado uno como uno de
los mejores de la literatura francesa. (1802-1885)

Te deseo primero que ames

Víctor Hugo

Te deseo primero que ames y que, amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar no guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es, sepas ser sin desesperar.    

Te deseo también que tengas amigos y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.

Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil, más no insustituible.  Y que en los momentos malos, cuando no quede nada más, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie.

Igualmente te deseo que seas tolerante; no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero.

 Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan entre nosotros.
 
Te deseo de paso que seas triste, no todo el año sino apenas un día.  

Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana. 

Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que existen y que te rodean seres oprimidos tratados con injusticia, y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato, alimentes un pájaro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera te sentirás bien por nada.   Deseo también que plantes una semilla, por más minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico.   Y que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero enfrente de ti y digas: “Esto es mío”, sólo para que quede claro quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno de tus afectos muera pero que, si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que, siendo mujer, tengas un buen hombre mañana y al día siguiente, y que cuando estén exhaustos y sonrientes, aún sobre amor para empezar de nuevo.


Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo nada más que desearte.




Sobre la tolerancia y el amor




Las noticias nos presentan la masacre de un desquiciado que entró a un pub gay en Florida, EEUU y asesinó a más de 50 personas. Una situación homologa ocurrió en Xalapa, Veracruz, México, el pasado 21 de mayo en el bar Madame, en dónde cinco personas fueron brutalmente asesinadas y catorce, heridas con armas cuerno de chivo y 2.23 de rifles AR-15 por 30 agresores; además ha sido denunciada  la desaparición de varios jóvenes xalapeños durante el ataque. ¿Pero cómo puede sorprender esta locura si muchas veces los hijos son víctimas de la ignorancia de sus propios padres?

***

¿Echarías de casa a tu hijo por ser gay? La homosexualidad es aun difícilmente aceptada en nuestra sociedad, pero sin embargo, ¿de quién es el problema? ¿Por qué echar de casa a tu propio hijo, dejándolo totalmente a la deriva? ¿Sólo porque le gustan las personas de su mismo sexo?

Para lidiar contra esta enfermedad intolerante que es la homofobia,, compartimos una conmovedora carta escribió un abuelo apoyando a su nieto homosexual, quien había sido expulsado de casa por su propia hija. La carta fue publicada y se viralizó en Facebook, es ahí donde se contó la historia de Chad, quien tras confesarle a su madre Christine que era gay, ella en vez de entenderlo lo echó de casa.

 El joven sin tener dónde ir, recurrió a su abuelo materno y le contó lo ocurrido. Totalmente indignado, el abuelo de Chad escribió de puño y letra, la carta para Christine donde la acusó de homofóbica y trató de hacerle ver a su hija que está equivocada y que ser gay no es una “vergüenza” o una “abominación”.




Un abuelo da lección contra la homofobia en conmovedora carta:

“Querida Christine:

Estoy decepcionado contigo como padre. Estás en lo cierto en lo de que tenemos “una vergüenza en la familia” pero te equivocas en quién es.

Echar a Chad de tu casa solamente porque te haya dicho que es gay es la verdadera “abominación” en esto. Un padre repudiando a su hijo es lo que va “contra la naturaleza”.

 La única cosa inteligente que te he oído decir en todo esto es que “no criaste a tu hijo para ser gay”. Por supuesto que no lo hiciste.

Él nació así y no lo eligió, como tampoco eligió ser zurdo. Tú sin embargo has decidido ser hiriente, cerrada de mente y retrasada. Así que, como estamos con el tema de repudiar a nuestros hijos, creo que aprovecharé este momento para decirte adiós. Yo ahora tengo un fabuloso (como dicen los gays) nieto que criar, y no tengo tiempo para una hija que es una z(-palabra con Z) sin corazón.

Si encuentres la razón en tu corazón, llámanos.”

Papá

*** 

Es curioso ver cómo muchas veces se usa el "argumento" de que padres del mismo sexo harían que sus hijos se volvieran gays, o como dice el abuelo, su hija "no crió a su nieto para que fuera gay". Pues en este caso, tampoco la crió a ella para que sus nietos fueran víctimas de su intolerancia.



martes, 31 de mayo de 2016

Noventa años con Marilyn



Este miércoles se cumplen 90 años del nacimiento de Marilyn Monroe, uno de los mayores mitos sexuales de Hollywood, que bajo esa coraza de rubia despampanante y arrebatadora, escondía una fragilidad a flor de piel, producto de una infancia rota de cuyos fantasmas nunca logró escapar.

Ganó tres Globos de Oro -ganó como Mejor Actriz de Comedia por "Some Like It Hot" (1959) y los otros dos fueron honoríficos como la actriz favorita del público-, fue nominada en dos ocasiones a los BAFTA británicos -como Mejor Actriz Extranjera, por "The Seven Year Itch" (1955) y "The Prince And The Showgirl" (1957)- y grabó sus huellas en el Paseo de la Fama de Hollywood en 1960.
Su estrella sigue siendo una de las más buscadas y fotografiadas por los curiosos.

***

Al enterarse de la muerte de la diva de Hollywood, Ernesto Cardenal, escribió este poema en su recuerdo:



Oración por Marilyn Monroe 

Ernesto Cardenal

Señor 
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe, 
aunque ése no era su verdadero nombre 
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años 
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar) 
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje 
sin su Agente de Prensa 
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos 
sola como un astronauta frente a la noche espacial. 
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times) 
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo 
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas. 
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras. 
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno 
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro 
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz). 
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox. 
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo 
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano 
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox 
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones. 
Señor 
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad, 
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda 
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine. 
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor). 
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos, 
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo. 
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros 
por nuestra 20th Century 
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado. 
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes. 
Para la tristeza de no ser santos 
se le recomendó el Psicoanálisis. 
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara 
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena 
y cómo se fue haciendo mayor el horror 
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda 
soñó ser estrella de cine. 
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados 
que cuando se abren los ojos 
se descubre que fue bajo reflectores 
¡y se apagan los reflectores! 
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico) 
mientras el Director se aleja con su libreta 
porque la escena ya fue tomada. 
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río 
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor 
vistos en la salita del apartamento miserable. 
La película terminó sin el beso final. 
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono. 
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar. 
Fue 
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga 
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER 
O como alguien que herido por los gangsters 
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor: 
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar 
y no llamó (y tal vez no era nadie 
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles) 
¡contesta Tú al teléfono!

***


Marilyn, lectora



Parecería que ya se ha escrito todo sobre la emblemática rubia amante del mundo. ¿Cuál fue el mejor papel de Marilyn Monroe? El de ella misma, el que creó Norma Jeane cuando decidió convertirse en la señorita Monroe, proyectando una imagen de bomba sexual como un ensamble de inocencia y suntuosidad.

Marilyn era un combo exacto: misterio con Chanel No. 5; mujer brillante y ávida lectora, lectora en serio.

Decir “Marilyn Monroe” nos remite sus papeles realizados en las películas que la posicionaron en la cima, filmes donde el arquetipo de rubia tonta se refuerza, y de lo que Marilyn no tenía ni un pelo; decir “Marilyn Monroe nos hace pensar, también, en la rubia que revolucionó el estereotipo de la mujer norteamericana del siglo XX.
Acostumbrados a pensar que los íconos pop nunca han leído o leyeron más de un par de libros en su vida, llega la rubia a ponerlo todo de cabeza. James Joyce, Samuel Becket, Gustave Flaubert, Fiodor Dostoievski y Walt Whitman son algunos de los hombres encontrados en su repisa, amantes de puño y letra: de otros mundos. Y Arthur Miller, por supuesto, que le llamó “cariño” dentro y fuera de su literatura.

Marilyn era atraída y curiosa por la seducción hacia la mente, sin importar el género del otro. “La gente comenzó a decir que yo era lesbiana. Sonreí. No hay sexo incorrecto si hay amor en él”. Marilyn Monroe




Gracias, Marilyn, por permitirnos apreciar las entrañas de tu biblioteca. Estos son sólo cinco de sus libros de cabecera que disfrutó y recomendó.

Muerte en Venecia de Thomas Mann 
Madame Bovary de Gustave Flaubert 
Hubo una vez una guerra de John Steinbeck
El agente secreto de Joseph Conrad 
La última tentación de Cristo de Nikos Kazantzakis 





jueves, 26 de mayo de 2016

Las horas injustas. Sociedad fracturada




México se define por sus hechos. El día 26 de septiembre de 2014 está grabado en nuestra historia con violencia. El dolor por lo ocurrido en Ayotzinapa, Guerrero, México; es un dolor que trasciende fronteras e idiomas. ¿Dónde están los 43 desaparecidos? Hoy, 20 meses después de ésta tragedia, seguimos sin saberlo. Repito, grito, ¿dónde están los 43 estudiantes normalistas de la Normal Isidro Burgos'. El silencio que recibimos como respuesta es brutal, es una herida más que continúa sangrando formando un río con varios cauces.

Vivimos en, con, entre la violencia. Todos los días suceden hechos terribles que nos salpican estupor, dolor, angustia y desamparo. En Veracruz, a pesar de que respiramos esta violencia cotidiana, no nos acostumbramos. Aún así, el día sábado 21 de mayo, nos despertamos por una nueva bofetada: Orizaba y Xalapa habían sufrido durante la madrugada, sus hijos se habían desangrado en lugares en donde habían ido a sobreponerse del día a día buscando una sonrisa y la complicidad de los amigos, a cambio, encontraron la muerte. Desgarro, eso es lo que sentimos, todos los días cuando miramos el infierno tan cerca.  

Días difíciles para México y el estado de Veracruz. Cuando parece que nada nos puede salvar de la violencia y la inseguridad que padecemos a diario, la poesía se convierte en la manera de poder expresarnos, apropiándonos de las palabras, seguimos manteniendo ese lazo humano. A continuación les comparto dos poemas de Xánath Caraza en donde habla de ambos hechos. Xánath, con su escritura, se ha convertido en nuestra voz.



Espuma sangrante

Para los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Este mar que lame la arena
Olas hambrientas
Testigos sonoros
Luna de agua con ojos quietos
Inmóviles palmeras mudas frente a mí
Caminan los rayos del amanecer en las calles
Marchan ante el contenido rugido del mar
Aves migratorias en el horizonte
Con ellas vuelo
Arena salmón lamida por la espuma sangrante
Mientras cuarenta y tres niños perdidos
Gritan en tus líquidas rojas entrañas
Aullidos sordos, aullidos sordos
En este mar estático que ruge
Ruge mar, ruge, ruge sus nombres
Para la eternidad.

(11 de octubre de 2014, Acapulco, Guerrero, México)
Poema incluido en Ocelocíhualt (Mouthfeel Press, 2015)

***


Dedicado a Xalapa:


Derrámate agua 


Verde mañana ¿dónde estás?
Sangrientas imágenes 
cadáveres tiñen las calles
lluvia metálica cala la piel

La desenfrenada furia
baña a los incautos danzantes
rompe cráneos en el pavimento
injustificadas huellas rojas

Los filos de las navajas
han penetrado los corazones
y rasgado la joven piel
opacan los senderos

Cristalina mañana 
recupera tu rumbo
brilla una vez más
bendice a los que se han ido

Entinta este día para 
los que están
no enmudezcas más voces
invoca los ancestrales cantos

Llena de flores las miradas
derrámate agua en las calles
que no corra más sangre
ni gritos de desesperación

(21-22 de mayo de 2016)
©Xánath Caraza, 2016


*Xánath Caraza es viajera, educadora, poeta y narradora. Su poemario Sílabas de viento recibió el 2015 International Book Award de poesía. También recibió Mención de Honor en la categoría de poesía en español para los 2015 International Latino Book Awards. Su poemario Conjuro y su colección de relatos Lo que trae la marea han recibido reconocimientos nacionales e internacionales. Sus otros poemarios son Tinta negra, Ocelocíhuatl, Noche de colibríes, Corazón pintado, Donde la luz es violeta (noviembre de 2016) y su segunda colección de relatos Pulsación (en progreso). Enseña en la Universidad de Missouri-Kansas City y da talleres de creación literaria en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos.  En 2013 fue nombrada número uno de los diez mejores autores latinos para leer por LatinoStories.com.  Caraza recibió la Beca Nebrija para Creadores de 2014 del Instituto Franklin, Universidad de Alcalá de Henares en España. Es columnista de La Bloga, Smithsonian Latino Virtual Museum, Periódico de Poesía y Revista Zona de Ocio.  Caraza es juez desde 2013 para los José Martí Publishing Awards, The National Association of Hispanic Publications (NAHP).  Desde 2012 organiza el National Poetry Month (NaPoMo) para Con Tinta.