Macanudo de Liniers

Macanudo de Liniers
"¿Y si no fuésemos otra cosa que los brazos de una voz?" Decir. Maliyel Beverido
Mostrando entradas con la etiqueta #ErnestoCardenal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #ErnestoCardenal. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de junio de 2016

Sobre la tolerancia y el amor




Las noticias nos presentan la masacre de un desquiciado que entró a un pub gay en Florida, EEUU y asesinó a más de 50 personas. Una situación homologa ocurrió en Xalapa, Veracruz, México, el pasado 21 de mayo en el bar Madame, en dónde cinco personas fueron brutalmente asesinadas y catorce, heridas con armas cuerno de chivo y 2.23 de rifles AR-15 por 30 agresores; además ha sido denunciada  la desaparición de varios jóvenes xalapeños durante el ataque. ¿Pero cómo puede sorprender esta locura si muchas veces los hijos son víctimas de la ignorancia de sus propios padres?

***

¿Echarías de casa a tu hijo por ser gay? La homosexualidad es aun difícilmente aceptada en nuestra sociedad, pero sin embargo, ¿de quién es el problema? ¿Por qué echar de casa a tu propio hijo, dejándolo totalmente a la deriva? ¿Sólo porque le gustan las personas de su mismo sexo?

Para lidiar contra esta enfermedad intolerante que es la homofobia,, compartimos una conmovedora carta escribió un abuelo apoyando a su nieto homosexual, quien había sido expulsado de casa por su propia hija. La carta fue publicada y se viralizó en Facebook, es ahí donde se contó la historia de Chad, quien tras confesarle a su madre Christine que era gay, ella en vez de entenderlo lo echó de casa.

 El joven sin tener dónde ir, recurrió a su abuelo materno y le contó lo ocurrido. Totalmente indignado, el abuelo de Chad escribió de puño y letra, la carta para Christine donde la acusó de homofóbica y trató de hacerle ver a su hija que está equivocada y que ser gay no es una “vergüenza” o una “abominación”.




Un abuelo da lección contra la homofobia en conmovedora carta:

“Querida Christine:

Estoy decepcionado contigo como padre. Estás en lo cierto en lo de que tenemos “una vergüenza en la familia” pero te equivocas en quién es.

Echar a Chad de tu casa solamente porque te haya dicho que es gay es la verdadera “abominación” en esto. Un padre repudiando a su hijo es lo que va “contra la naturaleza”.

 La única cosa inteligente que te he oído decir en todo esto es que “no criaste a tu hijo para ser gay”. Por supuesto que no lo hiciste.

Él nació así y no lo eligió, como tampoco eligió ser zurdo. Tú sin embargo has decidido ser hiriente, cerrada de mente y retrasada. Así que, como estamos con el tema de repudiar a nuestros hijos, creo que aprovecharé este momento para decirte adiós. Yo ahora tengo un fabuloso (como dicen los gays) nieto que criar, y no tengo tiempo para una hija que es una z(-palabra con Z) sin corazón.

Si encuentres la razón en tu corazón, llámanos.”

Papá

*** 

Es curioso ver cómo muchas veces se usa el "argumento" de que padres del mismo sexo harían que sus hijos se volvieran gays, o como dice el abuelo, su hija "no crió a su nieto para que fuera gay". Pues en este caso, tampoco la crió a ella para que sus nietos fueran víctimas de su intolerancia.



martes, 31 de mayo de 2016

Noventa años con Marilyn



Este miércoles se cumplen 90 años del nacimiento de Marilyn Monroe, uno de los mayores mitos sexuales de Hollywood, que bajo esa coraza de rubia despampanante y arrebatadora, escondía una fragilidad a flor de piel, producto de una infancia rota de cuyos fantasmas nunca logró escapar.

Ganó tres Globos de Oro -ganó como Mejor Actriz de Comedia por "Some Like It Hot" (1959) y los otros dos fueron honoríficos como la actriz favorita del público-, fue nominada en dos ocasiones a los BAFTA británicos -como Mejor Actriz Extranjera, por "The Seven Year Itch" (1955) y "The Prince And The Showgirl" (1957)- y grabó sus huellas en el Paseo de la Fama de Hollywood en 1960.
Su estrella sigue siendo una de las más buscadas y fotografiadas por los curiosos.

***

Al enterarse de la muerte de la diva de Hollywood, Ernesto Cardenal, escribió este poema en su recuerdo:



Oración por Marilyn Monroe 

Ernesto Cardenal

Señor 
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe, 
aunque ése no era su verdadero nombre 
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años 
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar) 
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje 
sin su Agente de Prensa 
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos 
sola como un astronauta frente a la noche espacial. 
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times) 
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo 
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas. 
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras. 
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno 
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro 
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz). 
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox. 
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo 
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano 
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox 
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones. 
Señor 
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad, 
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda 
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine. 
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor). 
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos, 
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo. 
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros 
por nuestra 20th Century 
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado. 
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes. 
Para la tristeza de no ser santos 
se le recomendó el Psicoanálisis. 
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara 
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena 
y cómo se fue haciendo mayor el horror 
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda 
soñó ser estrella de cine. 
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados 
que cuando se abren los ojos 
se descubre que fue bajo reflectores 
¡y se apagan los reflectores! 
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico) 
mientras el Director se aleja con su libreta 
porque la escena ya fue tomada. 
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río 
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor 
vistos en la salita del apartamento miserable. 
La película terminó sin el beso final. 
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono. 
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar. 
Fue 
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga 
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER 
O como alguien que herido por los gangsters 
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor: 
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar 
y no llamó (y tal vez no era nadie 
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles) 
¡contesta Tú al teléfono!

***


Marilyn, lectora



Parecería que ya se ha escrito todo sobre la emblemática rubia amante del mundo. ¿Cuál fue el mejor papel de Marilyn Monroe? El de ella misma, el que creó Norma Jeane cuando decidió convertirse en la señorita Monroe, proyectando una imagen de bomba sexual como un ensamble de inocencia y suntuosidad.

Marilyn era un combo exacto: misterio con Chanel No. 5; mujer brillante y ávida lectora, lectora en serio.

Decir “Marilyn Monroe” nos remite sus papeles realizados en las películas que la posicionaron en la cima, filmes donde el arquetipo de rubia tonta se refuerza, y de lo que Marilyn no tenía ni un pelo; decir “Marilyn Monroe nos hace pensar, también, en la rubia que revolucionó el estereotipo de la mujer norteamericana del siglo XX.
Acostumbrados a pensar que los íconos pop nunca han leído o leyeron más de un par de libros en su vida, llega la rubia a ponerlo todo de cabeza. James Joyce, Samuel Becket, Gustave Flaubert, Fiodor Dostoievski y Walt Whitman son algunos de los hombres encontrados en su repisa, amantes de puño y letra: de otros mundos. Y Arthur Miller, por supuesto, que le llamó “cariño” dentro y fuera de su literatura.

Marilyn era atraída y curiosa por la seducción hacia la mente, sin importar el género del otro. “La gente comenzó a decir que yo era lesbiana. Sonreí. No hay sexo incorrecto si hay amor en él”. Marilyn Monroe




Gracias, Marilyn, por permitirnos apreciar las entrañas de tu biblioteca. Estos son sólo cinco de sus libros de cabecera que disfrutó y recomendó.

Muerte en Venecia de Thomas Mann 
Madame Bovary de Gustave Flaubert 
Hubo una vez una guerra de John Steinbeck
El agente secreto de Joseph Conrad 
La última tentación de Cristo de Nikos Kazantzakis