Macanudo de Liniers

Macanudo de Liniers
"¿Y si no fuésemos otra cosa que los brazos de una voz?" Decir. Maliyel Beverido
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lunes, 20 de agosto de 2018

Lorca, inolvidable



El 18 de agosto de 1936, hace 82 años, el poeta Federico García Lorca fue fusilado. En su memoria comparto su Pequeño Vals Vienés:

Cuando yo me muera
enterradme con mi guitarra
bajo la arena.

Cuando yo me muera,
entre los naranjos
y la hierbabuena.

Cuando yo me muera,
enterradme, si queréis,
en una veleta.


¡Cuando yo me muera!








Pequeño Vals Vienés / F.G. Lorca/Leonard Cohen/ Fruta Negra
Voz de Angélica Almanza
Adaptación de René Hernández

Fruta Negra interpreta temas de Lorca que parten de momentos ya hechos por otros artistas pero con su impronta personal, quienes lejos de buscar un sonido que parezca propio de las músicas españolas, interpreta los poemas desde su propia lectura y con su sello particular.  

https://www.facebook.com/frutanegra
https://www.soundcloud.com/frutanegra

jueves, 2 de agosto de 2018

Entrevista




Le agradezco a Tomás González Corro por hacerme una entrevista para Agenda TV y para Sociedad 3.0, en donde le platiqué acerca de mi libro Espejeos, así como de mis trabajos en torno al mundo literario.













martes, 31 de julio de 2018

Las palabras, el primer juguete



Algunos de los libros publicados por Luis Jorge Boone


Entrevista
Las palabras, el primer juguete

Xóchitl Salinas Martínez entrevista a Luis Jorge Boone

Hola, Boone, muchas gracias por aceptar conversar conmigo en exclusiva para Mood Magazine. Sé que eres un escritor muy activo y conocido por tu trabajo como poeta, cuentista y novelista, así como también en el ensayo y la columna. Eres de los escritores más sólidos y con presencia de nuestra generación y no lo digo yo, sino que lo atestiguan los múltiples premios que te han dado y tu constancia en la publicación de tu obra. Platiquemos un poquito para que nuestros lectores sepan algunas cosas más sobre ti: 

*Podríamos comenzar hablando sobre tu inicio como lector. ¿Cómo fue que te enamoraste de los libros?, ¿qué leías en esos momentos?
Lo primero que leí fueron los cómics que me regalaba mi abuela paterna. Yo los coleccionaba desde antes de saber leer. Quería que me enseñaran las letras para poder leerlos; cuando me dijeron que sólo íbamos a leer libros, me decepcioné un poco. Luego fui agregando otras cosas. Poesía primero. Narrativa, teatro, divulgación científica. Creo que una relación con el lenguaje funciona siempre en varios sentidos, es decir, no te topas con la resonancia de las palabras en una sola ocasión, en un solo objeto. La música también fue importante para mí. Las canciones son mitad palabra y mitad melodía. Refiriéndome a los libros, lo primero que leí y me encantó fue una antología de leyendas y mitologías del mundo. Luego vinieron cosas que me llevaron a distintas zonas de la literatura, sin una guía precisa. La Divina comedia, la poesía de Neruda, los cuentos de Arreola y Rulfo, las obras de Shakespeare.

*¿En qué momento surge tu interés por “dar el brinco” entre disfrutar leer y comenzar a desear contar historias?
Creo que empezó sin darme mucha cuenta de lo que estaba haciendo. Se dio con naturalidad. Decía Daniel Sada que las palabras son el primer juguete de un niño, y así fue, un poco. Quería provocar que mi lenguaje hiciera lo que veía que hacía en los libros. Se cargaban de una energía y producían unos efectos recargados, potenciados, que el habla cotidiana ocultaba, y que se mostraban a través del trabajo literario. Es un contagio. Una tentación también, la de romper el límite entre testigo y actuante. Ser parte de eso que te entusiasma.

*¿Cuáles son tus raíces literarias y a qué autores consideras fundamentales en tu vida y tu trabajo?
Empecé en los cómics, la poesía, la mitología, los géneros populares. Eso me formó como lector. Descifrar de qué autores vienes como escritor no es labor de uno mismo, sino de quien tenga una distancia adecuada. En ese aspecto me interesa más mi vida como lector; ahora, creo además que uno va conformando círculos a partir de los autores que a le interesan, y de los que más te conmueven y te llevan a nuevos enfoques y nuevas posibilidades del hecho literario.
Lo que llamo mi primer círculo se formó entre los doce y los veinte, o así. Una etapa de formación. Ahí están Borges, Lovecraft, Poe, Neruda, García Márquez, Bradbury, Vallejo, Faulkner, Philip K. Dick.
Luego, entre los veinte y los treinta, encontré a Sam Shepard, Barry Gifford, Cormac McCarthy, Inés Arredondo, Wislawa Szymborska, Leonard Cohen, Luis Antonio de Villena, Don DeLillo, Scott Fitzgerald, Ane Carson, Salman Rushdie, Javier Marías, Paul Auster.
Después están los autores que empecé a leer hará unos diez años, poco más: Joyce Carol Oates, Truman Capote, Richard Ford, Emmanuel Carrère, Alice Munro, Ricardo Piglia, Julian Barnes.
Son autores de los que tengo casi toda la obra, o en eso ando, de quienes espero sus libros nuevos, a los que releo. Últimamente he pensado bastante en esos círculos de lectura personales. Son como los anillos de los troncos de los árboles. Se traslapan, no están definidos del todo, se prestan espacios y elementos entre sí. Son como las capas geológicas de la biblioteca, si la entendemos no como el espacio en el que se resguardan los libros, sino como el ejercicio de lectura que de ellos hacemos.

*Dicen que el que no oye consejos no llega a viejo; ¿qué consejo te dieron, cuando estabas comenzando tu carrera y sigues considerando importante?
El consejo más importante no vino de un escritor, sino de una profesora que tuve en la prepa: estudia lo que puedas, lo que esté al alcance, pero dedica tu vida a lo que de verdad te gusta. Los estudios oficiales no definen de ninguna manera el resto de nuestras vidas, la pasión sí debería de hacerlo.
Y una vez leí en una entrevista que le hicieron a Jaime Sabines una frase que me encantó, y que se me quedó grabada. Cuando le preguntaron qué le gustaba imitar de los autores que admiraba, él dijo: la búsqueda de la libertad.

*En estos pocos más de 10 años que llevas publicando y siendo un autor siempre presente ¿cómo miras, en retrospectiva, tu paso por el camino de las letras?
Ya son 14 desde que publiqué mi primer libro a los 26. Ya llovió. A veces no entiendo cómo llegué aquí, a poder dedicarme a diario a lo que más me apasiona en la vida. Antes de publicar mi primer libro pasé cinco o seis años en talleres literario, leyendo, compartiendo libros e inéditos con mis amigos, en la soledad que me daba vivir en Monclova, en una época sin internet omnipresente ni redes sociales. Lo agradezco muchísimo. Ahora todo sucede a la vista, y eso hace cierto daño. Me siento bien con cómo han ido las cosas. Hubo épocas de esfuerzo que parecían no alcanzar ningún objetivo, en las que me sentía perdido; hubo otras en las que los proyectos empezaron a cumplirse, en que los libros encontraron su camino. El trabajo, el estudio, la dedicación, la disciplina, pero sobre todo el gusto, todo esto me ayuda a escribir. Yo estoy aquí porque me gusta escribir. Y porque me gusta tanto, por eso puedo sortear lo que está alrededor.

*¿Con cuál género literario te sientes más cómodo trabajando?
Cuando escribo cuento, digo que ese. Luego escribo un poema y pienso que mejor ese otro. Es el que esté escribiendo en ese momento. Me doy cuenta de que soy muy voluble.

*Nos podrías contar, por favor, sobre tus más recientes libros, Figuras humanas (Alfaguara) y Bisonte mantra (Era)
Figuras humanas es mi cuarto libro de cuentos. Son historias sobre el amor. Sobre cómo nos descubrimos amantes, lo vivimos, y de los conflictos que entraña. No sólo en el amor erótico, sino en la amistad, en el imposible, en la nostalgia, en los lazos de sangre. Es un catálogo de las formas en que experimentamos el amor, y un recorrido por paisajes y tonos narrativos y formas de contar.
Bisonte mantra es un libro de poemas que tiene la estructura de un viaje por las carreteras y el desierto de Coahuila. Quise hacer un recuento de las místicas que me han interesado, y quise que el libro, que es un poema largo fragmentado, fuera una meditación.   

*¿Cuáles son los temas que te interesa abordar ahora y desde qué perspectiva te gustaría hacerlo?
Cuando termino un libro, pienso en qué cosas no he hecho, qué temas no he tocado, y que me interesan. Creo que la ambición es tener un espectro temático amplio. Pero eso lo juzga el lector. Uno hace lo que puede con lo que tiene.

*¿Nos podrías hablar un poco sobre lo que estás trabajando en estos momentos?
Acabo de pasar un año o poco más sin escribir. Nunca me había sucedido. Pero luego de varios intentos, al fin me pude concentrar en libro de cuentos. Y con ese ahí la llevo.

*Para despedirnos, platícanos alguna anécdota divertida que te haya ocurrido en alguna de las muchas presentaciones de alguno de tus libros.
En las presentaciones pasa de todo. Me han dado hasta bendiciones rituales ancestrales. Aunque muy seguido se presenta eso de “yo más que una pregunta tengo un comentario” o “más que un comentario tengo un evangelio”, nunca ha pasado lo del video que corrió por internet, del señor que corrió a un grupo de rock que iba a tocar en la plaza de su pueblo: “yo más que un comentario, traigo un machete”. Y eso ya es ganancia.

Luis Jorge Boone y Xóchitl Salinas en Xalapa. 

Dar CLICK AQUÍ para ir a la entrevista en MOOD MAGAZINE




martes, 17 de julio de 2018

Seguir pese a todo



Foto: Raquel Beck. (Fan page, FB)
Raquel Beck


12/Junio/2018


J. dice que he cambiado mucho.
Lo dice porque no abrazo con la misma fuerza, y no canto cuando subo las escaleras.
Aunque he aprendido a bailar con cualquier música triste.
J. me pregunta si estoy bien.
Quiere saber si soy feliz.
«He aprendido a sonreír», digo para mí.
Que triste que la respuesta sea esa.
Tengo la mirada cansada y el corazón con ojeras.
Ha pasado el tiempo rápido y el daño lento.
Quizás todo lo que consigo explicar es que los «no puedo» me pudieron, que el miedo estaba en medio
y yo me quedé fuera.
Las peores palabras me las he dicho yo misma y todavía no consigo olvidarlas.
Y escribo de lo que no hablo porque entre mis cuatro paredes vive alguien que quiere ser libre.
En mi soledad he aprendido que está más solo quien no se tiene consigo, aunque alguien le acompañe.
Supongo que todos nos hemos dejado caer sobre alguien por olvidar las caídas con herida,
pero nadie podrá sanarte por dentro desde fuera.
J. dice «quiero que sepas que no has perdido tu valor» y a mí se me hace un nudo en la garganta.
Escucho mis disparos.
Soy yo gritándole a mi reflejo que no se quiere.
Son mis errores en eco.
Aceptarse a uno mismo es difícil.
Todo lo que he perdido se está buscando.
Parece que no pero el camino sigue,
la felicidad se persigue
pero solo estando bien con uno mismo se consigue.

Foto: Raquel Beck. (Fan Page, FB)


Raquel Beck:
Instagram: @raquelbeck_
Youtube: Raquel Beck
TW: @poesiadeuncaos

Para Jesús Ernesto




Mi carta al hijo de AMLO

Paloma Villanueva

Jue, 07/05/2018 - 20:26

Hola Jesús Ernesto, no te conozco ni tú a mí, pero al igual que millones de personas en México, te vi a ti y a tu familia en la televisión durante la transmisión del discurso que tu papá dio en el Zócalo luego de ganar la elección presidencial.

Te escribo esta carta porque sé que hay personas que han utilizado sus redes sociales para criticarte porque no les gusta tu mechón rubio. Te han lanzado insultos y hasta te han juzgado porque masticas chicle.

Primero quiero decirte que te envío un abrazo como el que tú nos mandaste aquella noche que saliste en televisión.

Sé que estas agresiones podrían hacerte sentir enojado y triste, es parecido a lo que muchas personas vivimos cuando íbamos a la escuela y nos insultaban por ser muy gordas o muy flacas, por tener pecas, por usar lentes o por ser morenas. Es así pero multiplicado por mil.

Debes saber que lo que te está pasando se llama racismo y clasismo, que no es tu culpa y que no está bien. No debería pasarte a ti, ni a ninguna otra persona. En especial, no debería pasarle a ningún niño o niña.

Nuestro México es un país en el que convivimos personas muy diversas. Tenemos distintos colores de piel, nacimos en familias que están conformadas de manera diferente, pertenecemos a múltiples etnias por lo que hablamos diferentes lenguas, no todas tenemos la misma orientación e identidad sexual, nuestros cuerpos son distintos y, por supuesto, tenemos gustos, aficiones, talentos, miedos y sueños diferentes. Esto de ninguna manera significa que hay personas de primera y personas de segunda. Todas somos personas, en este caso personas mexicanas, y todas tenemos los mismos derechos.

Quiero contarte que en mis 30 años de vida, esta es la primera vez que la familia de quien será presidente de mi país, se parece a mi familia. Nosotras somos personas morenas, nuestros cuerpos no son extremadamente esbeltos ni llevamos peinados de salón de belleza, mi papá usa huaraches de su pueblo de Michoacán y no vestimos con ropa de diseñador. Nos parecemos, ¿no? Y a mí eso me da muchísimo gusto.

Mi alegría no es por el partido al que pertenece tu papá -quien por cierto ha prometido muchas cosas que ahora tiene que cumplir-, sino porque tu papá es tan moreno como mi mamá y mis tías, y porque tu mamá con sus ideas feministas ¡se parece muchísimo a mí!

Lo que intento transmitirte es que hay muchos niños, abuelas, adultos, papás, mujeres y niñas como tú en nuestro país. Que puedes pintarte un mechón rubio, usar el cabello largo, masticar chicle y vestirte como quieras, y eso está bien si a ti te hace feliz.

Y a quienes te han atacado y agredido en redes sociales, te propongo que les enviemos el siguiente mensaje: ¿Por qué agredes al hijo de AMLO? ¿Sólo porque no se parece a ti?


Tomado de: Carta al hijo de AMLO


martes, 16 de enero de 2018

Del lado izquierdo




PRINCIPIO DE IZQUIERDA

Me sitúo del lado de la izquierda.
Me sitúo del lado del modo en que me gusta
ensuciarme manos, pensamiento, acción, hechos,
actitud y modo de estar.
Me sitúo del lado de las personas y las cosas curvas
y de la memoria histórica, también respeto.
Me sitúo del lado del término exacto que define
y marca el coraje.
También los principios y tal vez éste, de izquierda,
que englobe al resto.
Me sitúo y doy un paso al frente no sólo en lo que vivo
sino también en esto que escribo. La palabra como germen.
Compromiso, sustento, testigo y testimonio,
recordatorio vivo de la vergüenza y la barbarie
y la deslealtad.
Me sitúo del lado de la izquierda y me pronuncio y me describo
desde y hacia este lado.
Y me atrevo a rescatar del olvido de la urgencia la palabra y el concepto
de clase obrera, del trabajador y la trabajadora,
del compañero y compañera, camaradas, tribu, manada
o necesidad de cambio desde el lugar donde ha de ser iniciado.
Me sitúo desde este lado con todo lo que eso implica.
Decido libremente elegir camino pero aquí, este lado, el que resiste,
el gran olvidado, también el salvador.
Sustento y equilibrio de esta débil balanza histórica
o batalla encarnizada entre la voracidad capitalista
y quien produce o reproduce una desigualdad que el poder
necesita para el engranaje perfecto de sus fuerzas o cobardía.
Me sitúo de este lado, el de la tierra.
Me sitúo de este lado con una profundidad cuyas raíces se remontan
al origen mismo, imposible arrancarme extremidad alguna
o voz, pues mis piernas son tan numerosas como las batallas
que las impulsan
y mis brazos la consecuencia exacta de la lucha y la fuerza
de todos y todas quienes decidieron situarse en este mismo lado
del que surge este cuerpo y se alza esta voz
y esta sangre que no teme ser derramada de nuevo
por una justicia que ha de iniciarse siempre desde este lado,
el de abajo, el más profundo, el más consciente,
desde un principio matemáticamente exacto de izquierda.






Ana Vega -Ana Belén Pérez Pérez-  
(Oviedo, Asturias, España, 1977)

martes, 14 de noviembre de 2017

Recordando a Sor Juana


El pasado domingo, 12 de Noviembre, se cumplieron 366 años del natalicio de una de las figuras más importantes de la literatura universal: Juana de Asbaje y Ramírez, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz; eso, tomando el año 1651 debido a que otros manejan el año 1648. La religiosa mexicana fue una erudita autodidacta que desafió los privilegios de los hombres y se convirtió en una de las escritoras más prolíficas del siglo XVII. Es conocida como La Décima Musa y el Fénix de América. , cuya obra sigue vigente y siendo una referencia, la poesía del Barroco alcanzó con ella su momento culminante y al mismo tiempo introdujo elementos que  anticipaban a los poetas de la Ilustración del siglo XVIII.

Tanto destacó sor Juana Inés de la Cruz en el campo literario que, 322 años después de su muerte, su trabajo y su legado siguen siendo reconocidos a nivel nacional e internacional a pesar de no tenerlo nada fácil, ya que tuvo que enfrentarse hasta con los religiosos con quienes convivió porque no se veía bien que una mujer manifestara curiosidad intelectual e independencia de pensamiento.


*Con información propia y del diario El País






SOR JUANA HOY - OFELIA MEDINA
(Music by Rafael Elizondo)
Produced & Arranged by Cristina Abaroa / Pablo Aguirre
www.MoonMoosic.com
Teclados y Programacion - Pablo Aguirre
Guitarras - Ramon Stagnaro y Cristina Abaroa
Violines - Hipolito Puente, Antonio Gonzalez y Ramon Rodriguez
Trompeta - Ramon Flores
Saxofones y Flauta - Pedro Eustache
Percusion - Ricardo Tiki Pasillas
Ingenieros de Grabacion - Rodolfo Vazquez (Sound About Studios) y Federico Ehrlich (Milagro Sound Studios)
Ingeniero de Mezcla y Edicion Digital - Rodolfo Vazquez (Sound About Studios)

Ingeniero de Mastering - Chris Bellman en Bernie Grundman Mastering

lunes, 16 de octubre de 2017

#Díadelasescritoras


Hoy, 16 de octubre, es el día de las escritoras y, para conmemorarlo, les dejo una cita de una de las más maravillosas, Virginia Woolf:




sábado, 14 de octubre de 2017

Yo soy mi casa



Carta a casa

Caroline Hartge

Siempre hemos vivido junto a los árboles
y los árboles lo vivían junto a nosotros
de día recorríamos el pueblo
tal y como de noche dormíamos sobre sus esteras:
descalzos
y la rafia de ramas podridas
era fría y mullida bajo nuestros pies
fría y mullida; las piedras no las sentíamos
éramos más pequeños y vivíamos cerca del agua
hacíamos señas a nuestros amigos de la otra orilla
y nuestros amigos respondían con las suyas
teníamos nuestros cuerpos
que no eran nunca impuros

las palabras de nuestra lengua
aquí suenan bárbaras (así las llaman quizás)
y nadie quiere entenderlas
sus rostros tan férreos y desconsolados
sus fiestas sin diversión sus cuerpos sin sangre
aquí no ves rezar a nadie
creo también que odian a los árboles
porque son más grandes y viven de modo diferente
las voces de los amigos al TE-LÉ-FO-NO
pero no se les ve haciéndose señas ni sonreír
y a los pájaros no les he oído aquí ni una sola vez

nada ha permanecido igual
ni siquiera la luna
para nosotros era la rodaja de una calabaza madura amarilla y grasienta
aquí es sólo la pálida escama de un pez moribundo
enjuagado en el arroyo de la calle con un barreño de agua
una mancha en el cielo.


***

Soy la misma casa

Caroline Hartge

Soy la misma casa
y soy las llamas que la consumen
y soy
lo que no se pierde
pues se lleva consigo
mis pies son mi única carga
soy una piedra bajo la tierra

Soy el graznido de la urraca
y su balanceo en la rama más alta
y soy
un rey que no mira con admiración
ni con desdén
todos son reyes
soy una piedra bajo la tierra

soy la inclinación del metro en la última curva
y soy el chispeante canto de las ruedas
y soy
la única parada que descansa
que no niega puertas cerradas
no sacudo reja ni verja
soy una piedra bajo la tierra

soy dos gatos atigrados, jóvenes y grises
y la bola de papel de plata que sus zarpas empujan
y soy
el ruido de sus zarpas sobre la bola y las baldosas rojas
más silencioso que el aliento
y que más rápido se va
soy una piedra bajo la tierra.



Caroline Hartge. (Alemania, 1966) Estudió Lengua Inglesa, Literatura Española y Geografía. Editora, traductora, escritora. 

Confesión

Imagen: With all my heart. Catrin Welz-Stein

Me gustan los venenos más lentos, las bebidas más amargas, las drogas más poderosas, las ideas más insanas, los pensamientos más complejos, los sentimientos más fuertes.

Tengo un apetito voraz y los delirios más locos. Puedes incluso empujarme a lo alto de un peñasco y voy a decir: ¿Y qué? Yo adoro volar.

No me den fórmulas ciertas, porque no quiero acertar siempre.
No me muestren lo que esperan de mí, porque voy a seguir mi corazón.

No me hagan ser quien no soy.
No me conviden a ser igual, porque sinceramente soy diferente.

No se amar a la mitad.
No se vivir de mentira.
No se volar hacia la tierra.

Soy siempre yo misma, pero con certeza no seré la misma para siempre.


Clarice Lispector


Clarice Lispector (1920-1977)