Macanudo de Liniers

Macanudo de Liniers
"¿Y si no fuésemos otra cosa que los brazos de una voz?" Decir. Maliyel Beverido

martes, 17 de julio de 2018

Seguir pese a todo



Foto: Raquel Beck. (Fan page, FB)
Raquel Beck


12/Junio/2018


J. dice que he cambiado mucho.
Lo dice porque no abrazo con la misma fuerza, y no canto cuando subo las escaleras.
Aunque he aprendido a bailar con cualquier música triste.
J. me pregunta si estoy bien.
Quiere saber si soy feliz.
«He aprendido a sonreír», digo para mí.
Que triste que la respuesta sea esa.
Tengo la mirada cansada y el corazón con ojeras.
Ha pasado el tiempo rápido y el daño lento.
Quizás todo lo que consigo explicar es que los «no puedo» me pudieron, que el miedo estaba en medio
y yo me quedé fuera.
Las peores palabras me las he dicho yo misma y todavía no consigo olvidarlas.
Y escribo de lo que no hablo porque entre mis cuatro paredes vive alguien que quiere ser libre.
En mi soledad he aprendido que está más solo quien no se tiene consigo, aunque alguien le acompañe.
Supongo que todos nos hemos dejado caer sobre alguien por olvidar las caídas con herida,
pero nadie podrá sanarte por dentro desde fuera.
J. dice «quiero que sepas que no has perdido tu valor» y a mí se me hace un nudo en la garganta.
Escucho mis disparos.
Soy yo gritándole a mi reflejo que no se quiere.
Son mis errores en eco.
Aceptarse a uno mismo es difícil.
Todo lo que he perdido se está buscando.
Parece que no pero el camino sigue,
la felicidad se persigue
pero solo estando bien con uno mismo se consigue.

Foto: Raquel Beck. (Fan Page, FB)


Raquel Beck:
Instagram: @raquelbeck_
Youtube: Raquel Beck
TW: @poesiadeuncaos

Para Jesús Ernesto




Mi carta al hijo de AMLO

Paloma Villanueva

Jue, 07/05/2018 - 20:26

Hola Jesús Ernesto, no te conozco ni tú a mí, pero al igual que millones de personas en México, te vi a ti y a tu familia en la televisión durante la transmisión del discurso que tu papá dio en el Zócalo luego de ganar la elección presidencial.

Te escribo esta carta porque sé que hay personas que han utilizado sus redes sociales para criticarte porque no les gusta tu mechón rubio. Te han lanzado insultos y hasta te han juzgado porque masticas chicle.

Primero quiero decirte que te envío un abrazo como el que tú nos mandaste aquella noche que saliste en televisión.

Sé que estas agresiones podrían hacerte sentir enojado y triste, es parecido a lo que muchas personas vivimos cuando íbamos a la escuela y nos insultaban por ser muy gordas o muy flacas, por tener pecas, por usar lentes o por ser morenas. Es así pero multiplicado por mil.

Debes saber que lo que te está pasando se llama racismo y clasismo, que no es tu culpa y que no está bien. No debería pasarte a ti, ni a ninguna otra persona. En especial, no debería pasarle a ningún niño o niña.

Nuestro México es un país en el que convivimos personas muy diversas. Tenemos distintos colores de piel, nacimos en familias que están conformadas de manera diferente, pertenecemos a múltiples etnias por lo que hablamos diferentes lenguas, no todas tenemos la misma orientación e identidad sexual, nuestros cuerpos son distintos y, por supuesto, tenemos gustos, aficiones, talentos, miedos y sueños diferentes. Esto de ninguna manera significa que hay personas de primera y personas de segunda. Todas somos personas, en este caso personas mexicanas, y todas tenemos los mismos derechos.

Quiero contarte que en mis 30 años de vida, esta es la primera vez que la familia de quien será presidente de mi país, se parece a mi familia. Nosotras somos personas morenas, nuestros cuerpos no son extremadamente esbeltos ni llevamos peinados de salón de belleza, mi papá usa huaraches de su pueblo de Michoacán y no vestimos con ropa de diseñador. Nos parecemos, ¿no? Y a mí eso me da muchísimo gusto.

Mi alegría no es por el partido al que pertenece tu papá -quien por cierto ha prometido muchas cosas que ahora tiene que cumplir-, sino porque tu papá es tan moreno como mi mamá y mis tías, y porque tu mamá con sus ideas feministas ¡se parece muchísimo a mí!

Lo que intento transmitirte es que hay muchos niños, abuelas, adultos, papás, mujeres y niñas como tú en nuestro país. Que puedes pintarte un mechón rubio, usar el cabello largo, masticar chicle y vestirte como quieras, y eso está bien si a ti te hace feliz.

Y a quienes te han atacado y agredido en redes sociales, te propongo que les enviemos el siguiente mensaje: ¿Por qué agredes al hijo de AMLO? ¿Sólo porque no se parece a ti?


Tomado de: Carta al hijo de AMLO


lunes, 2 de julio de 2018

La Paloma 2018




Escribe Frino AB:

Agradezco a mi querida Eugenia León por invitarme a escribir esta nueva versión de "La Paloma" y así darme la oportunidad de expresar lo que hoy sentimos millones de mexicanos. 
La situación del país es crítica, pero el sentir de la gente es muy lejano a la rabia o el rencor. La esperanza nunca será amarga y, para vivir, tiene la obligación de no ser ingenua.
El proceso actual es más que una elección, es la posibilidad de que la esperanza -abstracta, como suele ser- se vuelva proyecto concreto.

Me asomo por la ventana -válgame dios-
ya no reconozco el sitio en que crecí yo,
la paloma que anidaba en mi corazón
no canta por una grande preocupación

México ya no quiere más de lo mismo
hartos estamos todos de su cinismo

A tu nido regresa con la confianza
que ha llegado ya el tiempo de la esperanza

Hoy quisiera salir
palomita al balcón
y cantarle a mi Patria querida
con todo el corazón

Se escuchan fuerte las voces de los juglares
invocando a que regrese Benito Juárez,
se terminarán la transa y la corrupción
ha comenzado la cuarta transformación

Palomita ve al campo y a la ciudad
anunciando que acaba la impunidad,
cuánta falta nos hace también Madero
para que limpie todo este cochinero

Necesita el país
libertad de expresión,
los ideales de Villa y Zapata
recorren la nación

Paloma vuelve contenta al nido
el cambio aquí ya está decidido

Paloma canta junto a la orquesta
que todo México está de fiesta

Cantando ahuyenta de aquí los males
y a tantos buitres neoliberales

Nadie se debe brincar las trancas
basta de lujos y Casas Blancas

En nuestras manos está el futuro
haremos puentes, no haremos muros

Paloma empieza una nueva etapa
se hará justicia en Ayotzinapa

Somos el águila y la serpiente
el cambio lo hace toda la gente

Es nuestro sueño y con nuestras manos
lo construiremos los mexicanos.



Para ir al FB de FRINO

martes, 30 de enero de 2018

Clarísima, Claribel



El día 25 de Enero, murió en Managua, Nicaragua,  la gran  poeta Claribel Alegría. Como pequeño homenaje comparto un par de poemas suyos. Descanse en paz.

Sólo cuando me amas
se me cae esta máscara pulida
y mi sonrisa es mía
y la luna la luna
y estos mismos árboles
de ahora
este cielo
esta luz
presencias que se abren
hasta el vértigo
y acaban de nacer
y son eternos
y tus ojos también
nacen con ellos
tu mirada
tus labios que al nombrarme
me descubren.
Sólo cuando te amo
sé que no acabo en mí
que es tránsito la vida
y que la muerte es tránsito
y el tiempo un carbúnculo encendido
sin ayeres gastados
sin futuro.
*
Quiero entrar a la muerte
con los ojos abiertos
abiertos los oídos
sin máscaras
sin miedo
sabiendo y no sabiendo
enfrentarme serena
a otras voces
a otros aires
a otros cauces
olvidar mis recuerdos
desprenderme
nacer de nuevo
intacta.


Claribel Alegría

Claribel Alegría falleció este jueves, 25 de Enero del 2018, a los
93 años de edad. 

Premio Mazatlán 2018



Gran noticia, Los sueños de la serpiente del gran Alberto Ruy Sánchez gana el Premio Mazatlán de Literatura. Enhorabuena por la literatura y por él. Bravísimo.

Vivir la vida

Clarice Lispector. (1920-1977)

Ya escondí un amor por miedo a perderlo. Ya perdí un amor por esconderlo. Ya me aseguré en las manos de alguien por miedo. Ya he sentido tanto miedo, hasta el punto de no sentir mis manos. Ya expulsé a personas que amaba de mi vida, ya me arrepentí por eso. Ya pasé noches llorando hasta quedarme dormida. Ya me fui a dormir tan feliz, hasta el punto de no poder cerrar los ojos. Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que ellos no existen. Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.

Ya pasé horas frente al espejo tratando de descubrir quién soy. Ya tuve tanta certeza de mí, hasta el punto de querer desaparecer. Ya mentí y me arrepentí después. Ya dije la verdad y también me arrepentí. Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar en silencio en un rincón. Ya sonreí llorando lágrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír. Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían. Ya tuve ataques de risa cuando no debía. Ya rompí platos, vasos y jarrones, de rabia. Ya extrañé mucho a alguien, pero nunca se lo dije.

Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar. Muchas veces dejé de decir lo que pienso para agradar a unos, otras veces hablé lo que no pensaba para molestar a otros. Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros. Ya conté chistes y más chistes sin gracia, sólo para ver a un amigo feliz. Ya inventé historias con finales felices para dar esperanza a quien la necesitaba. Ya soñé de más, hasta el punto de confundir la realidad. Ya tuve miedo de lo oscuro, hoy en lo oscuro me encuentro, me agacho, me quedo ahí.

Ya me caí muchas veces pensando que no me levantaría, ya me levanté muchas veces pensando que no me caería más.Ya llamé a quien no quería sólo para no llamar a quien realmente quería. Ya corrí detrás de un carro, por llevarse lejos a quien amaba. Ya he llamado a mi madre en el medio de la noche, huyendo de una pesadilla. Pero ella no apareció y fue una pesadilla peor todavía. Ya llamé a personas cercanas de "amigos" y descubrí que no lo eran... a algunas personas nunca necesité llamarlas de ninguna manera y siempre fueron y serán especiales para mí.

No me den fórmulas ciertas, porque no espero acertar siempre. No me muestren lo que esperan de mí porque voy a seguir mi corazón. No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente. No sé amar por la mitad, no sé vivir de mentira, no sé volar con los pies en la tierra. Soy siempre yo misma, pero con seguridad no seré la misma para siempre.

Me gustan los venenos más lentos, las bebidas más amargas, las drogas más potentes, las ideas más insanas, los pensamientos más complejos, los sentimientos más fuertes. Tengo un apetito voraz y los delirios más locos. Pueden hasta empujarme de un risco y yo voy a decir: "Qué más da? Me encanta volar."


*Clarice Lispector